¡Cuida tu cuerpo! durante y despues del embarazo

Durante el embarazo ocurren cambios importantes en la postura de la futura mamá, lo cual puede ocasionar algunas molestias y alteraciones en diferentes partes del cuerpo.

Beneficios de Pilates

DSC07105 - Copy - CopyLa práctica del método mejora la condición cardiovascular y muscular, favoreciendo la corrección postural, fortificando la musculatura profunda y evitando un aumento excesivo de peso lo que proporcionará a la embarazada una mejor condición física general y una rápida recuperación posparto.

Los ejercicios son realizados de forma lenta y suave, pero de manera muy concentrada, proporcionando una preparación ideal para el cuerpo y la mente antes del parto. Los cambios se notarán en el área pélvica, la zona abdominal, los glúteos y en la fuerza de los brazos, que deberán estar fortalecidos para sostener al recién nacido.

La respiración es muy importante en la práctica de cada movimiento. Además ayuda a prepararse para una correcta respiración durante el parto. La práctica constante del método pilates durante el embarazo alivia los dolores lumbares (muy frecuentes a medida que el vientre crece) y mejora la irrigación sanguínea, evitando posibles várices y calambres.

Se recomienda empezar a practicar el método cuando las molestias de los primeros meses de embarazo comiencen a desaparecer, normalmente a partir del tercer mes, y siempre con la autorización médica. Si se realizan los ejercicios físicos al menos en los últimos meses del embarazo, probablemente la mujer embarazada no tendrá riesgos de padecer hipertensión, lumbagos, infecciones urinarias, edemas, varices, etc.

La práctica del método pilates está absolutamente contraindicada en algunas circunstancias como: hipertensión o enfermedad cardíaca, rotura prematura de membranas, trabajo de parto prematuro, incompetencia del cuello uterino o abortos habituales, sangrado, placenta previa, diabetes materna y enfermedad.

Durante la gestación:

· Fortalecimiento de la pared abdominal, lo que favorecerá a la expulsión en el trabajo de parto.

· Prevención de la separación anormal de los músculos de pared abdominal.

· Disminución de la curva lumbar causada por el aumento de tamaño y peso del abdomen.

· Disminución de la tensión generada en los músculos, a través de la relajación y estiramientos.

· Fortalecimiento de la musculatura de las piernas, estimulando la circulación sanguínea.

· Fortalecimiento de la musculatura de los brazos para adaptar la postura al aumento de peso y volumen del pecho.

· Mejoría del sueño y de la concentración.

· Mejoría del mecanismo respiratorio debido a una mejor oxigenación de los tejidos y del bebé.

Durante el parto:

· Partos de menor duración, menos cesáreas.

· Concienciación corporal de las posturas durante el parto.

· Aumento de la resistencia y de la relajación.

· Después del parto:

· Rápida recuperación del posparto, fortaleciendo la zona abdominal.

· Reducción de los síntomas de incontinencia, mejoría de la circulación y estreñimiento.