El masaje en los bebés

El masaje es una actividad sencilla y fácil de realizar. Trae resultados favorables para los bebés y los padres, mejorando la relación y los vínculos afectivos entre ellos.

el masaje en los bbsBeneficios de los Masajes:
Ayuda a relajar a los pequeños, que su sueño sea más tranquilo y a tener un desarrollo mental positivo.
Fortalece los lazos afectivos y la comunicación entre padres e hijos.
El bebé aprenderá a realizar movimientos corporales.
Favorece la circulación sanguínea del bebé y su digestión.
Aprende a reconocer sus sentidos, por medio de tacto, la audición, el olfato y la visión.

¿Cómo debe ser un masaje?

Al iniciar el masaje el adulto debe hablarle con ternura al bebé, contarle qué va a hacer y también sonreírle para estimular sus sentidos y hacer que se sienta más cómodo.
Se recomienda que el masaje sea parte de la rutina diaria de los niños, por lo general después del baño y antes de vestirlo se realiza una sesión de masajes, que le brinda al niño una placentera experiencia que la mayoría disfruta.

Los masajes son ideales para los bebés desde su nacimiento. Los bebés deben estar sobre una superficie suave (puede ser en la cama o en el colchón del cambiador) y que estén cómodos. A veces es necesario tener una sabanita para tener al bebé abrigado, cubriendo las partes del cuerpo que no se esté frotando y así evitar el frío.
La persona que da el masaje debe estar relajada y tener el tiempo para esta sesión sin que sea interrumpida. Se aconseja un máximo de 10 minutos donde el adulto le demuestra al bebé lo importante que es. El adulto le transmitirá el bebe la tranquilidad y la armonía del masaje.

Se sugiere que durante la sesión de masaje se escuchen melodías agradables como la música clásica para relajarlos a ambos.

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Es importante tener en cuenta que durante las primeras sesiones de masajes, algunos bebés llorarán y no se sentirán cómodos ya que no están acostumbrados a que les toquen diferentes partes del cuerpo. Pero verás como poco a poco aprende a disfrutar del placer y las sensaciones de satisfacción que le deja un masaje.

Es necesario aplicar una pequeña cantidad de crema o aceite sin olor para bebés (se recomienda usar una que no sea alérgica para el bebé) para lubricar su piel y que las manos del adulto corran suavemente. Con el tiempo, el bebé asociará el aroma agradable con el momento del masaje.
Los movimientos deben hacerse con firmeza, siempre de dentro hacia fuera y del centro hacia las extremidades o de abajo hacia arriba. Del lado izquierdo al derecho, y a un ritmo lento y constante, cambiando la presión de los dedos según la zona del cuerpo del pequeño.

El masaje se puede empezar por el pecho, deslizando las manos del centro para los lados. Después del pecho, pasar a los brazos, las manos y los deditos, estirando suavemente cada dedito. Seguir con las piernitas y repetir con cada dedito del pie. Las palmas de las manos y de los pies se pueden trabajar en forma circular.
Si el bebé no es tan pequeño, se le puede dar la vuelta a su cuerpo y darle un masaje en la espalda, de la parte central a los laterales.
Ser un buen masajista requiere de tiempo, paciencia y mucho cariño por el bebé. Con el tiempo se irá conociendo el gusto del bebé y el pequeño conocerá el masaje, lo aceptará y lo disfrutará.